Reconociendo que el sector agropecuario es un pilar fundamental para la alimentación, la producción, el desarrollo social, la economía y el equilibrio ambiental del país, el Gobierno presentó la Política de Estado para el Sector Agropecuario Ecuatoriano 2025–2034 “Manos para el Campo”.

Esta iniciativa tiene como misión fortalecer al agro de manera sostenible, promoviendo la innovación, la investigación y la tecnología, con el propósito de garantizar la seguridad y soberanía alimentaria y consolidar al sector como estratégico para el desarrollo nacional.

El sector agropecuario aporta el 8,6 % del Producto Interno Bruto, genera más de 9.700 millones de dólares para la economía y sostiene el empleo de uno de cada tres ecuatorianos, especialmente en las zonas rurales. Estas cifras evidencian su papel clave en la estructura productiva del país.

El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Juan Carlos Vega, destacó la solidez del documento:

“Es un documento muy bien pensado, que aborda temas esenciales como educación agrícola, financiamiento y acceso a mercados, aspectos que hemos enfrentado quienes hemos trabajado en el campo”.

Además, subrayó que esta política marca el inicio de un gran diálogo nacional entre agricultores, ganaderos y pescadores, y planteó como uno de los principales desafíos lograr que la investigación y el conocimiento lleguen efectivamente a los productores. También resaltó el valor simbólico del nombre “Manos para el Campo”, en referencia al trabajo y compromiso de quienes sostienen la actividad agrícola.

Diez ejes estratégicos para un agro sostenible

La política se estructura en diez ejes fundamentales:

1. Fomento a la productividad, calidad e inocuidad.

2. Desarrollo de mercados.

3. Acceso a servicios e infraestructura.

4. Fortalecimiento de la asociatividad y participación.

5. Sostenibilidad ambiental y gestión de riesgos.

6. Modernización e innovación institucional.

7. Apoyo a la Agricultura Familiar Campesina.

8. Bienestar rural.

9. Financiamiento y seguros.

10. Educación, innovación, capacitación y asistencia técnica.

El objetivo es claro: que, para el año 2034, Ecuador se posicione como líder regional en sistemas agroalimentarios sostenibles.

Por su parte, Renzo Galgani, representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en Ecuador, afirmó que esta política constituye una hoja de ruta estratégica para la próxima década.

“Reconoce que el agro es seguridad, soberanía, empleo rural, identidad cultural y sostenibilidad ambiental. Por su importancia, fue construida mediante un proceso estructurado y participativo”.

Desde el territorio, las expectativas también son positivas.

Mercedes Salazar, productora de la parroquia Cumbayá, señaló que la política beneficiará directamente a las familias productoras:

“Lo que más me alegra es el apoyo a la Agricultura Familiar Campesina, de donde venimos la mayoría. Ya no nos sentimos tan solos; hay mayor interés en que nuestros productos lleguen a los mercados y en que nuestros hijos e hijas puedan seguir en el campo sin tener que migrar a la ciudad”.

Con “Manos para el Campo”, Ecuador apuesta por una política pública sólida, inclusiva y sostenible, donde las manos que cultivan la tierra también construyen el futuro del país.

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